El Currículo de Story Bus
Los maestros ganadores de Kohl McCormick Academy of Oustanding Educators han desarrollado cuatro currículos basados en los cuentos clásicos de niños The Gingerbread Man (el hombre de jengibre), Goldilocks and the three Bears (risos de oro y los tres osos), The Three Little Pigs (los tres cochinitos), y The Little Red Hen (la gallinita roja). Cada currículo tiene al menos 25 actividades. Cada actividad está alineada al menos con uno (y usualmente tres) de los estándares del temprano aprendizaje de Illinois, y son compatibles con los Objetivos Dorados del Currículo Creativo. Las escuelas de StoryBus implementan uno de estos currículos cada semestre.
La teoría es que, concentrándose en un sólo cuento familiar durante cada semestre, podemos intensificar la experiencia de los estudiantes. Estas intenciones son para ayudar a los niños a mejor recordar las lecciones. Todo se une de una manera en que puedan entender-una forma de ayudarles a desarrollar sus habilidades de pensamiento crítico. También es más divertido para los niños. Igual que como se emocionan jugando el mismo juego repetidamente, también se emocionan por la repetición y usando el misms cuento en sus actividades durante el semestre. Hace que todos los aspectos del aprendizaje sean más memorables, ya sea leyendo el cuento, escribiendo finales alternativos del cuento, contando las tazas de harina para hacer el pan de la gallinita roja, creando mapas para las rutas del hombre de jengibre, o desarrollando habilidades interpersonales resolviendo problemas en cómo el lobo podría ser amigo de los cochinitos.
Intentando el mejoramiento de StoryBus, las actividades son más efectivas cuando son incorporadas en los salones de clase de sus centros de aprendizaje antes de la visita de StoryBus, y recomendamos que combine lecciones individuales en una experiencia total-ya sea por medio de una unidad o por medio de un proyecto. Siempre teniendo en cuenta la misión de StoryBus, podemos asegurar que el desarrollo de la alfabetización es la pauta de la planificación de las lecciones. En todo el currículo usted encontrará numerosas actividades dedicadas a los cuatro componentes básicos del desarrollo de alfabetización.
Escuchar
Poder disfrutar las características de ritmo, rima, y aliteradas de las palabras ayuda a los niños a desarrollar habilidades auditorias necesarias para el entendimiento fonético y fonemas en la pre-primaria hasta el tercer grado. Ellos necesitan oportunidades para jugar con palabras que riman que se encuentran en canciones de cuna, canciones, juego de dedos, poemas y adivinanzas. Ellos necesitan aprender letras en un contexto significativo y familiar (por ejemplo: “mi nombre empieza con la misma letra que el tuyo”).
Hablar
El uso y conocimiento del lenguaje hablado en los niños son muy importantes. Un buen vocabulario oral apoya el entendimiento de lo escrito. Generalmente, el lenguaje oral se desarrolla en el hogar por medio de la interacción con adultos significativos, pero los niños que no tienen suficientes oportunidades para conversar y aumentar su vocabulario en el hogar deben obtenerlo en la escuela. Cuando usted encuentre una palabra nueva con los niños, pregúnteles sobre su significado antes de decirles lo que quiere decir. Esto le ayudará a entender su forma de pensar. Use la palabra nueva muchas veces en su propia conversación con los niños y déles muchas oportunidades para hacer lo mismo.
Leer
Hay muchas oportunidades para que usted les lea a los niños en los materiales del currículo. Ponga la atención de sus estudiantes al vocabulario y el significado de palabras al mismo tiempo que lee, y pregúnteles sobre la comprensión de la historia. Pídales a los niños adivinar sobre lo que trata el cuento con sólo el titulo y el dibujo en la pasta como claves. Además de los cuatro componentes para el desarrollo de alfabetización, la dramatización, una obra dramática, y pretender leer son importantes para el desarrollo de pensamiento crítico. Experiencias de obras dramáticas les ofrece oportunidades para crear sus propias historias y diálogos, por lo tanto aumentan sus vocabularios y creatividad. Ellos leerán una historia familiar si han tenido oportunidades de ayudar cuando un adulto está leyendo (por ejemplo: repitiendo, “Yo no” dijo el cordero, “Yo no” dijo el gato, cada vez que aparece en la historia).
Escribir
Tan pronto como los niños puedan coger un crayón, necesitan dibujar, pintar, y hacer garabatos. Esto desarrolla las finas habilidades motoras que se necesitan para escribir. Los garabatos de los niños se convierten en letras y palabras reconocibles, y eventualmente en historias. A los niños se les debe ofrecer oportunidades para dictar sus historias de sus dibujos y sus experiencias con las actividades en este currículo. Un adulto puede escribir lo que el niño dicta y después leérselo.